Color rojo cereza con ribete rubí, capa media alta, muy glicérico. Intensidad alta con aromas muy claros a tabaco, especiados, café, caja de puros, tostados, carbón y un fondo de fruta negra. Después de tres horas de jarreo aparecía aún muy cerrado pero apunta unas maneras enormes. En boca es potente, elegantísimo, un punto astringente por la madera aún sin terminar de integrar y muuuuuy largo. Un vino extraordinario que apunta un enorme potencial de envejecimiento y que no debió beberse tan pronto. Cometimos un infanticidio. Comprado en Saint Emilion por 45€ en Septiembre de 2001.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.