Botella bordelesa alargada de etiquetado moderno. Describe en contraetiqueta todas las variedades que contiene. Cápsula dorada oscura. Corcho básico de aglomerado suficiente para esta tipología de vino.
Visual: dorado pálido intenso con destellos sutilmente verdosos, limpio, brillante y con buena lágrima.
Nariz: de muy buena intensidad mineral, también a fruta blanca de hueso (melocotón y albaricoque) de buena madurez, fruta cítrica, flores blancas, herbáceos, musgo, monte bajo, de nuevo, ligerísimos recuerdos anisados, potentes notas minerales, sutiles notas salinas y algo de petróleo (hidrocarburos, ni mucho menos al nivel de un riesling alemán, pero los hay si se le deja oxigenar). Muy fresco, frutal, mineral y complejo.
Boca: ataque fresco, de excelente acidez, con notas cítricas y a fruta blanca en el ataque y el paso por boca. De media densidad, buen cuerpo, buena estructura para un vino blanco pero sin perder un ápice de frutalidad y textura. Se masca esos herbáceos, esa mineralidad y esas frutas y flores blancas con ese punto cítrico. El final es de bastante longitud, fresco y con todas las notas descritas, esa acidez tan potente y limpia que lo redondea de manera fantástica.
Muy buen blanco joven de Ribeiro con 2 años ya. Probablemente, el año que viene esté mejor (este vino, con la acidez que tiene, perfectamente puede aguantar en muy buenas condiciones 4-5 años más).
Muy buena RCP para lo que ofrece (PVP ronda los 11-13€ aunque en oferta lo pude adquirir por unos 10€).
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