Picota con borde rosa y medianamente cubierto. Limpio y con brillo.
Aromas expresivos a los que les va muy bien la aireación. Aparte de los toques a fruta (negra, sobre todo), hay regaliz, monte bajo, mineralidad y una elevada dosis animal.
Paso sabroso, envolvente y masculino. Percibimos escasa presencia de barrica. El alcohol se nota algo más, aunque tampoco agrede. Tanino juvenil, buena acidez. Continuamos con esas notas a estiércol y pelo mojado.
Final de intensidad media/alta que deja recuerdos campestres.
Una mencía muy bien elaborada, fresca y de calidad. Al parecer, Verónica Ortega ha trabajado en varias bodegas de renombre, como Álvaro Palacios o La Romanée Conti. Creo que con el tiempo, dará que hablar.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.