Qué placer, qué finura, qué maravilla de Telmo Rodríguez. Un Toro sabroso, puro, fino, mineral.
En nariz aparece una fruta negra madura, acompañada por unos terciarios en forma de cuero, cigarro puro... Despuñés surgen notas e café, regaliz, balsámicos, fruta en licor, flores azules, mineralidad muy presente, ligeras notas lácteas, más torrefactos, ahumados... Nariz potente pero elegante, fina, maravillosa.
La boca es pura seda, con unos taninos redondos, pero que conservan aún un punto de rusticidad. Hay mucha fruta negra madura, chocolate, café, mineralidad, lácteos suaves, tostados, madera elegante, ahumados, flores, regaliz, una buena acidez y unos amargores marcados pero nada molestos. Auténtica finura con un gran armazón y tremendamente delicioso.
Más!!!!!!