No se ha movido desde la última botella hace un año, ni mejor ni peor, se le ve bien conjuntado, la fruta sigue siendo de extraordinaria calidad y la madera muy discreta, torrefactos, café y chocolate, muy cálido.
Boca pulida, cuerpo de infarto, enorme expresividad, ahora sí se puede comer bien con él, sin peligro.
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