Tengo una debilidad, lo admito, pero es que me flipa la frescura de esta Syrah potenciada por su alta acidez que equilibra a la perfección, sin renunciar a la intensidad, complejidad y persistencia. Si a eso le sumas un precio ridículamente bajo no puedo evitar ceder a mi debilidad y disparar la puntuación. Para conseguir esta frescura en un Syrah del Ródano nos tocaría irnos muy al norte y pagar como mínimo el triple, así que yo prefiero quedarme en casa y ahorrar para la cuesta de Enero
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.