Picota de capa alta.
En nariz exige atención, tiempo. Ser paciente tendrá su recompensa. Aromas perfumados que van evolucionando poco a poco: fruta roja, violetas, ahumados, cassis, tierra húmeda, cacao, especias, tabaco...
En boca es de una frescura elegante, pero no exenta de potencia. Se percibe y es un vino joven: ocho meses de roble francés nuevo. Licoroso, pero con tanino fino, seductor, casi hipnótico, rematado con sutiles notas de pimienta rosa y un final largo de frutas rojas y especias.
Pura poesía. Un Rioja moderno, de los que hay que beber alguna vez.