En la nariz distingo bien la sauvignon blanc (no estoy familiarizado con la chenin blanc), hay leves notas de petróleo (¿riesling en el coupage secreto?) tras la fruta (fruta blanca y algo de cítricos). En boca resulta ligero pero amplio, con un bonito equilibrio entre amargo, ácido y dulce. Efectivamente se bebe muy fácil y va bien con el sushi, mostrándose nada dulzón. Es un vino para agradar a los invitados, pero me parece un poco caro pensando que por algo menos dinero (yo pagaría por éste entre 6 y 9 euros máx.) podremos encontrar un Jurançon con tanto equilibrio pero más raza, que es el vino con que pienso maridar mi próximo sushi. A ver qué tal)
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