Staging ::: VER CORREOS
Domaine Jo Pithon Coteaux de Layon Clos des Bonnes Blanches 2001
Domaine Jo Pithon Coteaux de Layon Clos des Bonnes Blanches 2001
FICHA TÉCNICA
Bodega
Domaine Jo Pithon
D.O./Zona
Pais:
Francia
Tipo de Vino:
Dulces y Generosos
Graduación (vol):
12,50%
Varietales:
100% Chinon de una parcela de 1,2 ha. Suelos de pizarra con rocas de cuarzo blanco. Vendimia manual en tres "tris": 5, 14 y 20 nov. Uva botritizada. Agricultura biológica.
Precio aproximado
Precio Aprox:
Desconocido
PUNTUACIÓN
Nota de cata NOTA MEDIA:
8.5
/
93
Nota de cata CALIDAD-PRECIO:
-
ELABORACIÓN
A los vinos no se les añade ni levaduras, ni enzimas, ni se chaptalizan. Mínima sulfurización posible. Crinaza en barricas de roble de Borgoña nuevas y muy poco tostadas durante 18 meses.
Opiniones de Domaine Jo Pithon Coteaux de Layon Clos des Bonnes Blanches
OPINIONES
3

Color amarillo dorado.
Aroma de buena intensidad a frutos blancos en mermelada, orejones, tostados, toques mielosos, cítricos amargos en mermelada, minerales, hierbas y vegetales.
En boca es untuoso, paso de boca agradable y con un dulzor muy semejante a la mermelada de naranja amarga, vuelven los tostados, las frutas en mermelada y las hierbas. Final con bastante persistencia.
No esta nada mal, parecido a un Tokaji 5 o 6 puttonyos.

Subidísimo color anaranjado con algunos destellos entre cobrizos y caoba. Al entrarle a la nariz, lo primero que se percibe es una especie de conjunción entre pimienta negra molida, herbáceos, salsa Perrins, mostaza, cebolla y carne cruda, ¡bingo! Un delicioso Steak Tartar, pero por suerte, con la aireación se va percibiendo aromas a fruta confitada no muy definida y con una perceptible mineralidad. Nariz extraña, propio de un vino que necesita de años para ganar en definición y profundidad. En boca se muestra más coherente, con su carácter botrytizado, con una materia y textura espectacular, necesitada de una lógica estancia en botella para conseguir profundidad y equilibrio. Dotado de una vigorosa y refrescante acidez. Final poderoso de sensaciones maduras. Un dulce hecho para ganar profundidad con la botella. Si se tiene la intención de probar ahora, recomiendo decantación previa a lo soviético.

A veces la curiosidad mata al gato, y esto es lo que pasó con este vino, que una vez abierto se mostró muy particular, incluso extraño, pero excesivamente joven.
Tras un par de horas de decantación, los aromas redundaban en las sensaciones de Steak Tartare y salsa Worcester. Con la aireación más enérgica en copa aparecían tímidas notas florales, algo de fruta y notas minerales. En resumen, una nariz hermética.
En boca es sabroso, intenso, pero aún por desarrollar todo el potencial que se le adivina: con mucha materia, de alta calidad y muy fina y una acidez obvia aunque no molesta. El paso está marcado por las sensaciones frutales y minerales. Paso de largo recorrido y alta persistencia. Un vino que ahora está echándose un sueñecito y que habrá que esperar a que despierte dentro de unos diez añitos, más o menos. Pero será grande seguro.

Cookies en verema.com

Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.

Personalizar
Rechazar todas
Aceptar