- De tanto fisgar en este sitio, y últimamnte a algunos canarios: Pedro Carroquino, Teresa León,... y algún otro también: Antoliano Dávila, aunque este no sea canario, pero si sabio y extremeño (no se en que orden), hoy éllos han elegido, de manera indirecta el vino que hemos tomado para comer en un bonito sitio de la sierra de Madrid, pero vamos con el vino.
- De color rojo rubi y capa media; con mucha lagrima ligeramente tintada.
- Mucho da en nariz, y todo muy singular, ciruela madura, y raices húmedas, y tierra, y especies; perfumes de esos que le gustan tanto a Pedro ... a mi también.
- En boca resulta fantástico, es ligero a pesar de su grado, y con taninos muy redonos, y un retrogusto largo en el que se combinan la fruta y los sabores minerales.
- ¡ Vaya sorpresa !