Como todas las cosas en esta vida, hay que tener paciencia, puesto que el tiempo es el mejor juez de la historia. Esta botella la abrí anoche y si hubiese sido una persona rápida y veloz, sin la paciencia que te la proporciona la experiencia, hubiese terminado muy pronto, solo hubiese bastado decir que inicialmente una nariz alcohólica y una boca en su inicio acida. Pero a todas luces hubiese sido injusto a la vista de su comportamiento posterior, aunque tampoco está para echar cohetes, simplemente correcto.
Color picota granatoso con ribete teja y capa media-baja, presentando una nariz de correcta intensidad, con tabaco, marcada madera, tostados, regaliz, especias, y ligera sensación de licor, con una boca que no pasa de discreta, ligero, paso fácil, suave, correcta acidez y recorrido bastante justo.
Se le nota que no es un vino para larga guarda.
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