Esta era la última botella de las 6 que tenía, la abrí pensando que el vino ya iba a empezar a decaer pero realmente creo que aun tenía uno o dos años más por delante. El color era precioso, un violeta muy vivo sin rastros de cansancio, ribete rubí muy luminoso. En nariz se acentuaron los olores a tierra y se domo un poco la explosión de frutas maduras que aunque muy presentes no sobresalían tanto como la última vez. Una sensación de piedras calientes está también presente asi como olores a higos y ciruelas pasas. En boca es muy amable, de buen paso, graso, con cuerpo medio-alto y muy redondo.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.