Ebert, siempre Ebert, con la acidez tan refrescante como una toronja fria, casi dulce, pero con poderosa boca con melocotón, unas láminas de pizarra cubriendo el campo de fruta muy goloso, devuelve al paladar esencias casi míticas de los citricos más puros.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.