Se trata de un Champagne que proviene de una mala añada. Lo que pasa es que hablamos de Cristal y que además tiene años. Después de todo eso, esperen grandeza, complejidad, carácter, profundidad, elegancia y un equilibrio que deslumbra. Quizá sea ese adjetivo el que mejor define a este 2000. Y tiene mucho carrete. Viva Cristal.
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