Como en la cata anterior lo encontre algo falto de acidez, esta vez lo he tomado algo más fresquito.
El primer día presenta fruta negra, tanimos algo presentes, cuerpo medio, especias ligeras. Agradable de beber.
Al segundo día, es puro cacahuete, en nariz y en boca. Hongos, trufa...
vino distinto, original, algo digno de mención en estos tiempos de homogeneización.
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