Decantado durante unas 3 horas, el vino se mostró bastante parco en fruta, con predominio de notas de laca de uñas, notas alcohólicas, fruta negra licorosa y los especiados y tostados de calidad seña de identidad de este clio. Esta vez no lo disfruté como otras veces, se me hizo agresivo y algo desequilibrado. Empiezo a dudar de la evolución de estos vinos mediterráneos tan concentrados y extraidos, me ha pasado recientemente también con el Vall Llach 2005. Si no los tomas en su momento el alcohol puede hacerse notar demasiado. No puntuo porque puede ser que fuera la botella, o incluso yo, que me estoy aficionando demasiado a los vinos más atlánticos.
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