Picota oscuro de capa alta y lágrima muy densa que tinta. A copa parada una "explosión" de alcohol volatilizándose que te hace apartarla y "darle aire" (incluso con el resto de la botella ya pasadas 24 horas). Mucha fruta roja madura (ciruelas negras, arándanos incluso melocotón maduro), cacao, ligeros dejes de cuero y casi imperceptibles de maderas nobles. Muy pulido en boca para ser "tan joven" (siendo de Toro: no encontré ninguna astringencia), de paso muy goloso (cálido rayando en empalagoso), justo de acidez para tamaña dosis de alcohol (pese a que la etiqueta pone 15º, diría que han sido "discretos" con la realidad) me resultó algo cansino (la primera vez con un Pintia que entre 2 no conseguimos pasar de media botella). Si lo hubiese catado en una "ciega/doble ciega" lo hubiera adscrito a zonas mediterráneas muy calurosas.
No se si será cosa de esta botella (dejaré descansando algún tiempo las otras para volver a degustarlo), pero por el momento ha sido la añada que menos me ha gustado por su exceso de alcohol.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.