El vino que mostró el potencial de la bobal y que sigue siendo delicioso con unos años. Enhorabuena por la cata y el disfrute
Es mi septimo comentario de éste extraordinario y desconocido vino en mi tierra, las Asturias de Santillana. La última botella bebida fué el día de Navidad del 2021. Después de 8 meses , ¿Qué me he encontrado?.
Botella abierta con sacacorchos de láminas dos horas antes de comer y el corcho estaba muy bien. Eso sí, la cara que ha estado en contacto con el vino , está muy tintada.
A la vista mantiene su color rojo picota y granatoso de capa alta, un débil color rubí y sin atisbos de oxidación. Un poco de precipitación de bitartratos en el fondo de la botella. Muy abundante, gruesa y lenta lágrima en su deslizamiento por el cáliz de la copa. Ribete granatoso y rubí.
En nariz abundantes frutas negras y rojas maduras sin llegar a compotadas. Madera de su crianza muy bien integrada y sin sobresalir.
En boca es opulento, potente, muy elegante, equilibrado, muy frutal, carnoso, sedoso, aterciopelado, con volumen, débil vainilla y cacaos. Madera sin sobresalir. Está muy bien integrada. Notas de pimienta negra y balsámicas. Sigue manteniendo una fresca acidez que invita a beber y que le puede dar 4-5 años más de vida. Su elegancia invita a beber y beber. Tiene los taninos bastante domados. Extraordinario paso de boca . Y es un vino muy largo. Me da una permanencia de 4,15 minutos.
El vino que mostró el potencial de la bobal y que sigue siendo delicioso con unos años. Enhorabuena por la cata y el disfrute
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