Buen vino aunque la RCP, para mí, algo justa, francamente.
Es el techo de gama de la bodega que también elabora Sayago(830) como vino básico.
Mejor en boca que en nariz, la nariz, para mí, algo justa y necesita una lenta decantación para dar de sí.
La botella espectacular, grande, el vidrio ancho, la boca de la misma también, bonitas y originales etiquetas aunque con muy poquita información.
Visual: rojo picota, capa media-alta, ribete cereza con reflejos entre ligeramente atejados y ligeramente cardenalicios. Esta botella está aún en una fase de plenitud intermedia. Lágrima densa y abundante con caída lenta.
Nariz: fruta negra de media intensidad, algo justita, aromas agradables a madera de calidad, especias como clavo, vainilla, canela y regaliz.
Boca: entrada suave, agradable, mejor la fruta en boca aunque no va sobrado, taninos pulidos. Final no demasiado largo aunque agradable. Mejoró con el paso del tiempo en copa pero no llegó a darme todo lo que esperaba de este vino.
El vino me ha gustado pero me decepcionó un poco: esperaba más de él, francamente. Lo bebimos con la botella abierta casi 1 hora antes del consumo. Previamente a éste tomamos un Protos Crianza 2006 que, EMHO, creo se comió por todos lados a este Cadozos 2005 (y no fui yo solo quien lo pensó, algunos comensales también).
Me quedan 2 botellas más, la próxima vez lo decantaré más tiempo y no a botella abierta, sino en decantador desde el principio. Espero que mejore.
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