Un vino puro, limpio, donde cada elemento que lo forma se manifiesta claramente y a la vez enlazado con buena armonía. Así pues, descubrimos una garnacha franca, aportando esos frutos rojos; vemos las flores de la syrah; y lo envolvemos todo con un poco de regaliz que le aporta la madera (suave aporte, debido a su crianza en barricas de 225 y 500 l.). En boca es denso, carnoso y con la acidez correcta. Retronasal frutal. Mejor tomar fresquito. Unos 7 euros en tienda.
Por si os despierta curiosidad, éste es el vino del que se habló en el relato ganador del concurso de relatos de la Revista Sibaritas: Los aficionados al vino opinan
y también: Del Gris al picota intenso
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.