Color oro viejo.
Nariz sorprendentemente viva, con aromas leves de hidrocarburos, notas de maderas muy finas, barniz, laca e incluso algo de caramelo de melocotón.
En boca la acidez sigue estando presente, tiene buen cuerpo y correcto recorrido.
Es difícil puntuar a semejante vino, cuando acaba de cumplir los 40. Ante todo destacar lo vivo que aun permanece y la frescura de esa acidez que perdura.
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