VISTA: Negro de bordes apicotados. Brillante. Lágrima espaciada y abundante de caida gloriosa.
NARIZ: Compleja y perfumada. Intenso. Impactan las maderas aromáticas, sándalo, fruta negra escarchada con una leve capa de especias, gran paleta aromática de tostados, pan, brea, piñones mediterrános, resina, caramelo de cafe (toffee), fruta en licor, bombón y regaliz suave.
BOCA: Fluido y con nervio. Sorprende que con 15,5 grados sea tan sedoso. Y eso debe ser por la estupenda relación madurez-acidez de la materia prima. Cremoso. Envolvente. Con un volumen que llena pero que pasa el gaznate de forma aterciopelada. Fresco. De inesperada persistencia. Retronasal imponente de bombón en licor y pasificación ácida.
Nariz de lujo y una boca sedosa. Sorprende que con esa estructura tenga esa frescura y persistencia a la vez. Quién dice que no hay elegancia y finura en Jumilla? Quién dice que la Monastrell no puede dar vinos de altura mundial? Si alguien duda que pruebe esta joya por menos de 40 leuros. No puntuo. Excelente RCP. Un vino que se debe probar.
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