La verdad que fué una sorpresa encontrar en un restaurante 2 botellas en lo más profundo, cuando el propietario no pensaba ni de lejos que se podrian disfrutar.
Esto hizo negociar un buen precio para estas 2 botellas dignas de subasta.
Y COMENZÓ EL RITUAL.....
No quisimos decantar, ya que corriamos el riesgo de perderlo como un anciano a punto de fallecer...era una operación complicada.
Al sacar el corcho apenas quedaban unos milimetros color corcho, el resto tintado del vino buscando su salida.
Se nos sirvio a la antigua usanza..con vela para no dejar pasar lo posos, contabamos con perder un cuarto de botella por estos...Comezo la explosión, mucha potencia que teniamos perder por minutos...era cueston de tiempo.
Fue una mezcla de ansiedad por beber para no perderlo y lentitud por disfrutarlo...esa simple botella con etiqueta basica pero un buen corcho.
Un afrutado antiguo la fuerza de un Ribera ronco por los años que se redondeo enseguida para darnos su último suspiro de vida, color teja..
Fué un orgasmo enologico que nos duró 25 minutos..algo indescriptible.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.