Complejo es como se presenta este vino sobre todo en su fase olfativa, teniendo aún alguna arista por pulir.
Visual: Intenso picota de media capa con ribete granatoso, límpio de lágrima glicérica y tintada.
Nariz: Al inicio frutal predominando las ciruelas y fruta negra, de la mano de balsámicos (regaliz) y algo de especias, nuez moscada. Con el oxígeno y algo de temperatura se tornó mucho más mineral adquiriendo un aroma complejo e interesante.
Boca: Buena acidez, cálido pero con el alcohol bien integrado, el postgusto es largo y también se aprecian los balsámicos en la boca, de nuevo regaliz. Tánico con leve astrigencia, y verdor que quedarán mucho más redondos con un tiempo en la botella.
Con sólo una semana de diferencia entre la vendimia de la Syrah y la Petit Verdot, quizás ésta última necesitara algo más de tiempo en la cepa.
En conjunto un vino complejo y distinto, del que seguiré su evolución.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.