Referencia en los ultimos años en la zona.
Tipicidad.
Desde noviembre de 2009 no lo tomaba, y ayer desenpolvé, no una, sino dos.
En otras añadas la guarda de este vino no me llegó a complacer, pero esta vez, ha sido
curioso.
El caldo no se ha dejado nada por el camino.
Sigue estupendo, lleno de fuerza y fruta. La intensidad es casi excesiva y,
precisamente el mercado, parece que busque elegancia y no estas musculaturas.
La moda volverá. Quizás no. Pero a mí me encanta ese amargor indomable que le quita frescura pero que le da una personalidad unica. La tierra y el clima extremo en la copa.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.