Picota oscuro y algo más vivo que las pinot francesas, con ribete rosa y lágrima densa y delgada. Capa media. Limpio y brillante.
Muy expresivo en nariz desde su descorche. Tonos marcados a violetas, frutas rojas, tabaco rubio, especias punzantes, carne cruda, cueros, tierra y notas mentoladas.
En boca hay que andarse con ojo y tener cuidado de que la temperatura no suba mucho, ya que cuando la copa se calienta, se notan los 14º de alcohol. Por lo demás todo muy bien: paso fino, buena acidez y madera presente pero sin que llegue a desentonar. La gama de sabores es amplia y definida, y destacamos rosas y violetas, chocolate muy amargo, un deje ahumado y cárnico, cueros, tierra húmeda y mineralidad.
Final muy perfumado, primario y mineral.
Me ha parecido un vino completo, distinguido y que está en un momento muy disfrutable. Creo que el poder probar cosas bien hechas de otras latitudes, sirve para comparar como se elabora una misma uva en diferentes zonas del mundo. En este caso, en la contraetiqueta podemos leer que este vino de Oregon, utiliza clones de Pommard, concretamente los 115, 114, 777 y 667. Unos 40€, un ejercicio interesante y que no defrauda.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.