Al igual que el Buisson Renard procede de unas parcelas sitas en St Andelaine en las que destaca la gran proporción de las rocas que dan nombre al vino. En nuestra opinión era el más abierto de los cuatro, y quizás el más accesible, con todos los atributos de los anteriores, si bien las notas ahumadas eran más delicadas y en boca se mostraba más amable y muy largo.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.