Vino sudafricano de Stellenbosch muy en la línea de los Syrah de esa parte del mundo. Buena capa de un picota con tonos violáceos, nariz varietal y de intensidad media alta donde aparecen notas de una madera muy perfumada en primer plano y tras oxigenarse fruta madura, ciruela, cassis, con apuntes de laurel, pimienta, cuero, caco y torrefactos. En boca es sedoso, taninos presentes que acarician en boca, buena acidez y un postgusto dulce y medio. No es un vino que guste a todos, aunque a mi personalmente me ha parecido correcto y bien elaborado con una RCP teniendo en cuenta los 7 euros que ha costado.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.