La añada promete. Precioso color picota con lágrima fina que tinta la copa. En nariz es bastante elegante, sútil, delicado... pero tánico: un añito o dos a oscuras en vinoteca lo convertirá en un señor vino, pero se puede empezar a disfrutar con cierta aireación previa. En boca es muy sabroso, buenísima integración de los 24 meses de madera con la fruta: la segunda copa mucho mejor que la primera, y no digamos la tercera... Vinazo, un referente en toro. Guardaré alguna botella para dentro de un par de años, creo que esta añada promete. En toro solo recuerdo un Pintia del 2003 de este pelo. Muy rico.
Y si además se paladea un 29 de junio del 2010 cuando Villa nos mete en cuartos de final del mundial... pues tremendo.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.