Mi mujer llevaba unas semanas haciendo dieta (no lo necesita, lo del título no solo va por el vino...), dicha dieta no permitia el alcohol, por lo que hacia semanas que bebía vino solo. Ayer se levantó y me dijo, ya estoy harta, esta noche nos beberemos una botella de vino (bien!!).
Me fui a mi reducida bodega con la oculta intención de elegir algo que la recuperara para la causa y elegí este San Roman.
Llego el momento y el vino se mostró de color oscuro, capa alta, denso y con una lágrima que teñía la copa, buena pinta, buen comienzo.
Muy alta intensidad, sin mover ya había presencia de una madera dulce y frutos rojos mas escondidos, al mover, muy expresivo, ceniza, tabaco, tierra, mineral, especies algo balsámico, sin duda es tierra pura.
Lo probamos y el vino se mostró orgulloso, con gran cuerpo (ambos...), se expresa con una potencia controlada, es curioso, porque entra fino, pero notas que es un vino potente, al igual que el 2004 puedes masticarlo, equilibrado, con un post gusto largo y un pelin secante y sobre todo con un largo recorrido todavía, pero perfectamente disfrutable ahora mismo.
Creo que la he recuperado para la causa...
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