Nariz intensa, peculiar, con curiosos matices salinos, fruta blanca, sensaciones cítricas y con bastante profundidad. En boca resulta maderoso, con atractivos amargos, bien de acidez, largo y con profundidad. La madera sigue presente... Demasiado para mi gusto... Pero hay fruta ...
Los vinos elaborados en esta denomincación con predominancia de esta variedad blanca, me sorprenden cada día, se trata de vinos de mucho peso en boca, estructura y longevidad, aqui tenemos una muestra reciente de la añada 2008, todavía en barrica.
Elaborado con viñedos de edades comprendidad entre los 25 a 30 años, la garnacha blanca y la macabeo se conjuntan para ofrecernos una deliciosa gama floral, frescura en nariz, de fruta blanca y cítricos con un toque de hinojo.
El paso por boca es graso, sostenido, con peso y estructura, un vino pleno que nos llena la boca, con una acidez acertada y ligero en cuanto a tartárico (4,5). En resumen un vino que nos va a alargar todo tipo de comidas desde los pescados a la parrilla o en salsa, hasta platos cocinados al horno de pularda o pollo de corral.
Me encanta!!
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.