Un vino catado tras el reciente galardón en los premios envero, inicialmente aparecen notas lácteas y de yogourth de frutillos rojos que se suavizan con la oxigenación. En boca el juego lo producen sensaciones salinas en su final y golosas en su ataque que le aportan longitud a 912 altitud. Una vez en plenitud en nariz aparecen con buena intensidad notas de fresas rojas con ligera licorería.
Me ha gustado el toffe tan fino de este vino.
capa baja con rojo cereza y ribete violaceo. En nariz madera noble, no despunta, es goloso y aparece la canela , las especias y el maravilloso toffe, que en boca se convierte en Werthers original. Espléndidas fresas y ciruelas verdes, jovenes, con flores silvestres. Es lineal y de golosidad media con chocolate del bueno y largo retro. no pica ni quema, para nada. El paladar es excelente. Eso si , deje abrir la botella 1 hora y vaya si se abrió. al final , aromas a pino.
Un vino por descubrir.
Necesita oxígeno para que la fruta surga entre las notas de vainílicos de inicio. Los aromas procedente de la crianza se hacen notar, apuntes de vainilla, coco y sensaciones cremosas del roble, bien acompañadas por notas secudanrias de lácteos y mantequilla. El aire le arropa para ir cambiando las notas lácteas por dosis frutales con tonos rojos, aparece el regaliz y los frutillos empiezan a despertar en boca, resultando sabroso con taninos dulces, de buena acidez y paso perfumado.
La botella debe tranquilizar y engarzar definitivamente las notas de crianza-fruta.
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