Confirmado, una delicia. Añadiría incluso que imprescindible. Hay que tener vino jóvenes en casa y si es como este mejor. Entre otras cosas porque es viable con casi cualquier plato. No se puede tener la vinoteca llena de crianzas, porque si no dispones de tiempo de descorche ¿qué haces?.
Es muy joven, pero es maduro. Es alegre, pero es serio. Es ligero, pero deja huella. Es fácil, pero es rico.
Estos vinos provocan sonrisas y recuerdos, invitan al festejo, calman la sed y tiran de raíces.
Esta vez no pondré el pero de demasiado perfecto, que corran los que vienen detrás. Porque por calidad y precio es difícil de superar.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.