No he querido leer tu nota de cata, hasta colgar la mia. Y dios como das (como siempre) en la diana. Yo lo cate mucho antes al 2010, y fue como un ladrillo, (bueno un tablón) los nuevos Riojas. Me ha hecho cambiar de opinión, el otro día lo disfrutamos hasta la última gota, con fuerza, pero bien entendida, como un caballo domado, pero sin perder su libertad, puro placer. Un abrazo.