Color amarillo claro.
Aromas de mediana intensidad a frutos cítricos y tropicales, también hierbas verdes y aromáticas, frutos blancos, toques vegetales, florales y verdosos.
En boca es frutal, el paso de boca muy fresco y con muy buena acidez, pero al mismo tiempo bastante agradable, recuerdos cítricos y frutosos, el final no muy largo pero con mucha persistencia cítrica.
Esta mezcla podría ser explosiva, es la primera vez en mi vida que veo a la Antoa Vaz y la Fernao Pires, dos de las uvas blancas autóctonas más representativas, mezcladas entre si y encima con otras varietales.
No es mal vino y mejorará con el tiempo en botella.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.