Botella comprada en la bodega y por desgracia la última.
Abierta con una hora de antelación.
De color rojo picota de capa media, ribete granate y lagrima fina que tiñe ligeramente la copa.
En nariz muestra una mezcla de fruta roja y frutillos silvestres en licor, notas florales y vegetales, algo de madera fina, vainilla, lácteos y una gran carga mineral.
En boca se ha domado un poco esa potencia que tenía, volviéndose mas elegante, con esa frescura tan característica de los vinos de Fernando, gracias a una acidez de lo mas viva, los taninos se dejan notar aunque poco a poco se van refinando y el postgusto es de medio recorrido, afrutado y con un final muy mineral.
Si os queda alguna botella la podéis guardar una larga temporada sin ningún miedo.
Vosotros estais seguros de que bebiendo una copita de vino uno puede sacar tantas cosas?
Jo-der que yo algo ya suelo oler y esas cosas pero...... diosssssssss
Lácteos? No me jodas que en vez de echar agua a la leche ahora echan leche al vino. jajajaja.
Me dais envidia. Un saludo para el Cántabro y otro para el Laudiarra.
Con una copita no, con toda la botella, jajaja.
Esta claro que comiendo en restaurantes y en buena compañia, es muy dificil ponerse a catar, yo lo que suelo hacer es ponerme una copa al principio, antes de comer nada y ahí me concentro bastante y luego suelo dejarme un par de copas para despues de la comida y con ellas me puedo tirar incluso horas, escuchando buena música o viendo una peli.
Tambien te digo que busques aromas conocidos, tipo fruta, flores, hierba, etc...
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