Luego que llega al mercado el 890 de " La Rioja Alta ", no faltan los elogios para calificar el buque insignia de esta firma famosa, considerado por Robert Parker como " la mejor representación del rioja clásico. " Lo siento : ¡ no tan deprisa ! Todos los catadores emplean más o menos el mismo vocabulario : " fruta roja, fruta negra, caja de puros, tabaco de pipa, regaliz, tostados, coco, canela, perfumes de monte bajo, taninos sedosos, gran longitud en boca ", etc. Tenéis dónde elegir. Hay quienes tratan de justificar el alto precio del 890, un gran reserva que cuesta más del doble que su hermano menor, el 904 : no hay duda de que el mayor es más opulento, más potente, más concentrado y más largo en boca ... Puede ser. En mi humilde opinión, estos dos grandes reservas se parecen como dos gotas de vino : mismo ensamblaje de uvas procedentes de los mismos pagos y misma acidez volátil, misma sistema de crianza en barricas de roble americano. La verdad es que la elaboración del 890 le sale más caro a " La Rioja Alta " porque el vino permanece en barricas y en botella durante 12 años ; sobre todo, los tiempos prolongados en barrica ayudan a hacer los vinos más duraderos. Por consiguiente, el gran reserva 890, a pesar de su edad, no es un vino para beber ahora sino un gran caldo concebido para desarollar sus aromas terciarios y adquirir su verdadero bouquet al cabo de 20 o 25 años de bodega como los " grands crus " franceses de antaño : destaparlo para las grandes ocasiones - parto, divorcio, funeral - o " guardar a perpetuidad ", como dice Gerry Dawes. ( PVP : 35 € )