Catado ayer por la noche en el Celler de Coll Favá de Sant Cugat, junto a otros vinos de la bodega de René Barbier.
He de decir, (desde luego que siempre no me canso de explicar que las opiniones que suscribo cuando cuelgo mis catas en Verema son siempre a título muy personal), que puede que haya probado o esté delante de una de las mejores añadas (de las que he probado, por supuesto) de este gran vino del Priorat.
No sólo es una opinión mía en la cata de ayer, pero esta vez su grandísimo hermano mayor, el Clos Mogador 2008 que compartió mesa con los demás vinos de la bodega y del Manyetes, no llegó a la altura de este último, y no porque el Mogador '08 no tuviera presencia, que la tenía, pero es que el tinto que nace en el Clos del Llops, le ganó la partida con diferencia.
Mi primera copa de Manyetes llegó a mi boca más o menos una hora y media después de su descorche. Una cosa con respecto a otros Manyetes que ha ganado y de qué manera: no es necesario el que nos tiremos medio día con el decantador para descubrir una nariz virtuosa, intensa y compleja; cosa que no sucedía tal vez en otras añadas.
Luce en la copa una capa alta muy oscura y un picota igual de opaco; se observa un precioso y finísimo ribete morado en la copa y abundante lágrima y densa, más transparente que tinta.
La nariz, increíblemente buena. Además creo que llega a unir todo lo bueno que puede dar de sí el Terroir. Si un anterior 2004, ya me dejó tan gratas impresiones y sensaciones, éste creo que las supera. En el fondo, se siente la calidez de la tierra, la llicorella; esos dejes pizarrosos. Mineralidad increíblemente bella para los sentidos.
Además se aprecia esas maderas con dejes de barniz de aquellos casi primitivos Priorats de antaño (digo ésto y apenas estoy hablando de los fines de los ochenta y comienzos de los noventa; qué cosas!!). Añádase unas notas de frutas rojas en licor y entonces el vino nos ha ganado el corazón.
En boca, sorprende que esté bastante bebible (digo bastante, porqué en 3-4 años será de escándalo). Carnoso, con un toque de rudeza; buena acidez en el paladar y buena longitud. Cálido al final y con buena persistencia.
Repito que mi sorpresa es lo fácil que se nos mostró de principio a fin de la cata y lo bien que se presenta en un futuro, una vez esa boca temple todas sus bondades para disfrute del paladar.
Grande, grande. Quién tenga una btella de este 2006 que la disfrute; quien tenga dos, que guarde una como apuesta segura. Y quien no tenga una...ya está tardando!!!
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