Catamos el vino en octubre del 2011, cuando el vino llevaba apenas un año de crianza en botella. El cambio en el uso de las maderas a un 100% de barrica francesa a partir de esta añada, hacen que el Barón de Chirel modifique sensiblemente su estilo a partir de este 2008.
El vino se mostró a la vista realmente joven y brioso, con un bonito color rojo brillante con ribete violáceo, de capa media/alta. En nariz tenía una buena intensidad aromática, con un predominio de la fruta negra madura y monte bajo, romero, muy balsámico, chocolate-menta. En boca se nota muy armónico y equilibrado, con mucha frescura, si bien estaba falto de pulir pero con un gran potencial.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.