Nueve meses después vuelvo a probar este vino que me había encantado la última vez que lo probé y mis sensaciones han cambiado aunque ligeramente.
En esta cata he notado más presencia de la madera tanto en nariz como en boca que , si bien no me desagrada, creo que podría tener una presencia ligeramente menor. El resto sigue similar a la última botella.
Es muy posible que sean mis gustos los que van cambiando y no tanto el vino.
En cualquier caso creo que sigue siendo un muy buen vino y seguiré viendo su evolución porque todavía me quedan 3 botellas.
A ver, sigo diciendo que me parece un muy buen vino pero a esta botella en concreto le noté más madera que en otras ocasiones...
Es posible que cada vez me guste menos notar la madera.
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