Rojo picota con trazas oscuras y ribete amoratado. Capa media tirando a alta. Limpio y brillante.
Los aromas comienzan mostrándose tímidos, aunque luego abren el abanico. Un leve olor a corcho se difumina rápidamente. Observamos fruta roja, (cereza, endrina, mora y grosella) pimiento, tonos punzantes, alquitrán, grafito, vainilla, chocolate con leche, madera mojada, bosque y piedras.
Boca elegante y bien formada, con un esqueleto femenino cargado de acidez y frescura. Tanino juvenil aunque noble, bajo grado alcohólico y una madera nueva presente que debería ir desapareciendo. Frutas rojas, notas licorosas, tabaco de pipa, ahumados, especias y un deje salino que queda al final del paladar.
Postgusto largo, punzante y primario.
Lo último de Benjamín Romeo, un Rioja delineado y con tipicidad que dedica a su madre. Equilibrado, profundo y distinguido. Un tinto que pinta muy bien al que le sobra un pelín de madera y le faltan terciarios. Seguro que lo consigue dentro de un tiempo. A medio camino entre tradición y modernidad. Unos 75€.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.