Ahir vaig rebre un correu elèctric de
Slow Food Garraf, on es feia ressó de la notícia de la setmana. Per si no ho sabieu, resulta que la
Generalitat ha prohibit la comercialització de flors comestibles.
Personalment, això de trobar-me una estora de
flors de tot tipus per decorar, probar textures i gustos al plat, no és una de les prioritats a l'hora d'anar a un restaurant o a casa. Però per altre part,
no ho puc entendre, estem parlant d'una activitat cultural practicada des de fa molts anys, aprofitant la polèmica, aquests dies he parlat amb la
Gent Gran (entre 70-85 anys) i ells ja les coneixen, no els hi venia de nou. La diferència rau en què ha deixat de ser una forma més de
subsistència, per formar part de l'
oci dins l'àmplia oferta gastronòmica.
I jo em pregunto:
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Us imagineu la Catalunya del segle XXI, com els Estats Units dels anys 20 i 30, durant la Llei Volstead (més coneguda com la Llei Seca), on en lloc d'alcohol els Mossos d'Esquadra perseguiran el consum de flors?
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Pot ser que el Govern hagi vist una nova font d'ingressos, com els impostos del tabac, l'alcohol, la benzina?
Aquí teniu el correu:
Cocineros se unen para promover el uso de flores españolas en la cocina
Durante muchos años las flores han sido utilizadas por muchos cocineros de todo el mundo como ingredientes en crudo, para ensaladas, o también cocinadas para salsas, confituras, etc. Cocineros. Pero ahora, la Agencia de protección de la salud de la Generalitat de Cataluña, ha prohibido la comercialización de las flores como comestibles, ya que no son consideradas un alimento. Empresas como la de Pàmies Hortícoles recibieron en el mes de junio un requerimiento en el que les prohibían vender las flores como comestibles, hasta que tramiten el expediente de nuevo alimento regulado por el reglamento CE258/1997, (pensado básicamente para regular el acceso al mercado de alimentos transgénicos o de estructura molecular primaria nueva o modificada intencionadamente ) siendo imposible que una empresa particular desarrolle los estudios muy costosos y con años de tramitación en la UE pertinentes para declarar las flores como alimento.
Debido a ello muchos cocineros, empresas de distribución, etc., se ven obligadas a comprar las flores importadas de otros países como Israel. Pero al mismo tiempo se produce otra contradicción, ya que otros productos como el azafrán también son flores, o incluso verduras como la coliflor, no son otra cosa que flores.
No obstante Pàmies está desobedeciendo este requerimiento y continua comercializando las diferentes especies de flores comestibles, muchas de ellas con propiedades beneficiosas para la salud.
Por todo ello diferentes restaurantes, productores, pasteleros, etc. han decidido realizar una campaña gastronómica solidaria del 30 de agosto al 5 de setiembre, promoviendo el consumo de flores del país en la cocina, para apoyar a los productores de todo el estado y evitar el consumo de otro alimento venido de países lejanos con las pertinentes emisiones de CO2 . Los establecimientos colaboradores en las jornadas se pueden consultar en el blog http://florescomestibles.blogspot.es/ creado para estas jornadas. Al mismo tiempo diferentes actividades se están creando para apoyar la iniciativa. Por ejemplo en la Plaza Mercat, de la población de Olot se ha preparado una jornada para difundir el uso de las flores en la cocina.
Temps al temps, no perdeu la
Fe...
SALut!