De Cuernos
Cuentosalvino
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A saber qué es lo que piensas tú, cuando por terrenos franceses vas y para reposar te metes en un restau y allí, amablemente, te ofrecen unos cuernos griegos.
Bueno, estoy hoy aquí para contarte que nadie tu moral pretende vulnerar, tampoco es que un griego te vaya a sugerir que más pendiente estés de tu media e íntima naranja.
De una hortaliza se ocupa este pequeño documental, que según el sitio y el lugar, varios nombres puede recibir y, aún así, una incógnita sigue siendo.
Llevo tiempo y años de voluntaria navegación, fuera de mi mar Egeo. Aún así, obligada me veo a decir que casi nada echo al final, mucho y de menos; claro, a los hábitos de mi paladar sin falta me refiero, por que en cuanto a todo lo demás, mi corazón a veces en trozos mil se parte. Sólo una cosa busco desde el día que aquí me alojé, y todavía no la tengo encontrada. Se llama ocra, su nombre de por aquí el más común, e inmediatamente más detalles te presento.
Verdura frágil, fina y algo alargada, a los ojos de alguien que por primera vez la ve, parece tener la forma de una cápsula o pirámide chiquita, verde.
Una delicia, en fin, que al tenerla emplatada frente a mí, mi gusto una improvisada fiesta monta, una morriña también ligeramente me llega a sacudir, por acordarme la cocina y los platos de mi querida madre.
Su superficie al terciopelo se asemeja, pues un vello fino abriga sus estiradas fibras, pelusa que apenas se percibirá al guisarlas bien con tomate y cebolla, en la misma olla y todo junto.
Gombo, ocra, quingombó, ngombo o espárragos del pobre, nombres que al fruto de ese arbusto dan por África y por la América del sur, que bien aprecian su sabor y su tacto tan viscoso.
Por les cornes grecques los delicados y escrupulosos galos se decantan y así quieren llamar y yo, que soy de Grecia, la verdurita esa insólita la llamo bamia.
Por los países de Asia Menor, le cambian la i por la y griega pero ¡cuán casualidad!, ellos también la bamya rica la encuentran.
Gnawia o ganaouia, lalo y bantou y también el ki-ngombo, por Túnez y por países árabes que sus semillas como condimento utilizan.
Maneras mil de cocinar, así deduzco por la variedad de nombres y de naciones que distintamente la bamia manipulan. Yo, sin indicaciones y premisas más, te diré que desde siempre en un ragú junto con mis padres a menudo la bamia disfrutaba.
De una hortaliza se ocupa este pequeño documental, que según el sitio y el lugar, varios nombres puede recibir y, aún así, una incógnita sigue siendo.
Llevo tiempo y años de voluntaria navegación, fuera de mi mar Egeo. Aún así, obligada me veo a decir que casi nada echo al final, mucho y de menos; claro, a los hábitos de mi paladar sin falta me refiero, por que en cuanto a todo lo demás, mi corazón a veces en trozos mil se parte. Sólo una cosa busco desde el día que aquí me alojé, y todavía no la tengo encontrada. Se llama ocra, su nombre de por aquí el más común, e inmediatamente más detalles te presento.
Verdura frágil, fina y algo alargada, a los ojos de alguien que por primera vez la ve, parece tener la forma de una cápsula o pirámide chiquita, verde.
Una delicia, en fin, que al tenerla emplatada frente a mí, mi gusto una improvisada fiesta monta, una morriña también ligeramente me llega a sacudir, por acordarme la cocina y los platos de mi querida madre.
Su superficie al terciopelo se asemeja, pues un vello fino abriga sus estiradas fibras, pelusa que apenas se percibirá al guisarlas bien con tomate y cebolla, en la misma olla y todo junto.
Gombo, ocra, quingombó, ngombo o espárragos del pobre, nombres que al fruto de ese arbusto dan por África y por la América del sur, que bien aprecian su sabor y su tacto tan viscoso.
Por les cornes grecques los delicados y escrupulosos galos se decantan y así quieren llamar y yo, que soy de Grecia, la verdurita esa insólita la llamo bamia.
Por los países de Asia Menor, le cambian la i por la y griega pero ¡cuán casualidad!, ellos también la bamya rica la encuentran.
Gnawia o ganaouia, lalo y bantou y también el ki-ngombo, por Túnez y por países árabes que sus semillas como condimento utilizan.
Maneras mil de cocinar, así deduzco por la variedad de nombres y de naciones que distintamente la bamia manipulan. Yo, sin indicaciones y premisas más, te diré que desde siempre en un ragú junto con mis padres a menudo la bamia disfrutaba.
Cebolla picada bien, lo mismo el tomate fresco . Pizquita de cilandro y al salpimentar, y un manojo de perejil que da sabor y también adorna.
Y me pregunto yo, verdurita fina y de sobra delicada, ¿Cómo es que recibes nombres mil, incluso cuerno griego algunos por ahí te llaman?
A preguntas retóricas no se suele contestar, así que a tu gusto dejo esta rápida receta. Y si un día alguien te invita a probar cuernos u otra por el estilo cosa, sonríele y dile que de verduritas conoces más, de qué esta hortaliza va
y de qué se trata.
A preguntas retóricas no se suele contestar, así que a tu gusto dejo esta rápida receta. Y si un día alguien te invita a probar cuernos u otra por el estilo cosa, sonríele y dile que de verduritas conoces más, de qué esta hortaliza va
y de qué se trata.
