Cata a mujeriegas
Cante jondo cante jondo, una lágrima en el fondo, de una pupila morena que brilla como un puñal. A ciegas y mujeriegas la cata de ayer; me impliqué en un asunto delicado y sensorial, el lado organoléptico ¿verdad? y femenino de una mañana que transcurrió entre vinos que se elaboraron con la intervención de la mujer. Si me gasto tiempo, ganas, palabras sensibles y
