En este mes patrio volvimos a los vinos mexicanos de alta extorsión, perdón expresión. Y es que esos precios lo dejan a uno temblando, y como he dicho y no me cansaré de repetirlo; por esos precios me empiezo a poner muy exigente, la competencia puede realmente ponerse dura e inmisericorde, con todo y que la competencia es extranjera, implicando gastos de fletes y otras cositas...
Hoy toca turno a Alfonso. Nos ha traído un repertorio variado, destacando algunos vinos de la tierra del canguro y del bumerán. Antes de empezar a descorchar los vinos, Alfonso nos dio una introducción a los dos vinos australianos de la noche, traídos precisamente de ese país. Australia ocupa el sexto lugar como productor de vino, sin embargo es el cuarto en ventas al exterior por volumen.
De los treinta y cinco malbec catados este año; dos son mexicanos, uno es chileno, uno francés y el resto argentino. Hubo dos que ya no vi por los anaqueles; Santa Ana Homage 2008 y Callejón del Crimen 2005, dos vinos que sin duda gustaron a todos y estaban entre los preferidos. El más caro, y uno de los menos congratulados fue Tikal Amorio 2007, de Ernesto Catena, $801.00 (47€)
Después de por lo menos diez años, he vuelto de visita a la Finca Doña Dolores (Freixenet), en tierras queretanas, pasando primero a la Vinícola La Redonda. Empresa que otrora surtía de uva a Casa Martell y la legendaria bodega de Vinos Hidalgo. Dentro de su repertorio encontramos una gran diversidad con la línea La Redonda de siete vinos.
Los lugares más populares donde comer, dentro de la esfera de lo nice y de moda, siempre están muy concurridos, como consecuencia los precios son altos, y en la espera por lo regular se pierde mucho tiempo, afortunadamente teníamos reserva. Para una persona anarquista y antiborrego como yo esto puede signifcar algunos dolores de cabeza. Puerto Madero es un restaurante al pie
Este vino es un regalo de un amigo, dueño de un restaurante del que he hablado últimamente. Gran parte de su oferta es de vinos modernos de gama alta. Al revisar la etiqueta me di cuenta de que no la había visto jamás, mucho menos probado. Acababa de llegar a su tienda-restaurante para sumarse a un puñado de botellas de la misma bodega... Después de sacarla de una caja me dijo,
Empezamos con una tabla de bellotero, queso manchego maduro y olivas. Tarde de Toros, en la que los tres estuvimos de acuerdo, haciendo su aparición el primero de la tarde; Liberalia Tres 2007. Un Toro para mí es un tempranillo, llamado por aquella región tinta de Toro, cuyos atuendos los ha cambiado por un par de cuernos para embestir.
Tenía todas las intenciones de juntar los seis mejores malbec que habíamos probado a lo largo de la primera mitad de este año, y poder disfrutarlos y compararlos, pero por más que los busqué, hubo dos que no aparecieron por ningún lado. "Por el momento no los tenemos..." me han dicho también que están en camino y en unos días llegarán.
Apenas bajé del coche, crucé la calle empedrada de Centenario y me dirigí a la fuente de los Coyotes, no sin antes ver al globero, al cilindrero y al bolero... personajes tan arraigados como cotidianos de esta famosa plaza en el centro de Coyoacán. La cita era a las 14:30 en el restaurante Entrevero, al costado sur de la plaza, formando una hilera de terrazas apenas separadas por una cadena.
La botella destinada a quienes llegan con puntualidad, se acabó más rápido de lo que pensé. Sumarroca Gran Reserva 2006, Brut Nature. Se trata de uvas autóctonas, información muy importante para mí, ya que su carácter calizo me hizo pensar por un momento en la chardonnay y suelos calizos...