Por qué vino?
Últimamente en muchos restaurantes veo mucha gente tomando agua, Coca-Cola o cerveza con los platos. De diez mesas igual hay cuatro que sí toman algún vino. La mitad de éstos toman vinos conocidos que se pueden encontrar en cualquier supermercado, la otra vinos que superan 30 o 40 € la botella.
Qué hace que las cuatro mesas piden vino?
Porque el vino permite vivir sensaciones y compartir una experiencia que difícilmente lo podemos disfrutar con agua, Coca-Cola o cerveza. El vino por definición depende de muchos parámetros para poder estar en la botella. Es materia viva. Es producto de una fruta, la uva que ha sufrido mucho para darnos un placer eterno. La elección de vinos es inmensa, las variedades, las zonas a nivel mundial, las añadas, los viticulotres los enólogos, todo hace que la experiencia sea diferente y más interesante que la última vez. No hay muchos vinos que se queden iguales a nivel de gusto, sabor o expresión del principio de nuestra comida hasta el final. No hay muchos vinos iguales, punto. El vino evoluciona, respira, se abre y si lo combinamos con sólidos el gusto se transforma aún más. Tener una copa de vino en mano nos hace sentir importante, nos da más prestigio internamente. Somos más que un bebedor o un cliente de un restaurante. Somos los amos/as de la mesa y el vino es nuestra arma que nos hace capaz de ganar cualquier batalla. Es nuestro principé o nuestra princesa, nuestro premio de la semana. Compartir eso vale más que una imagen, que vale más que mil palabras. Cuántas aguas y cervezas (no hablamos de Coca Cola porque sólo hay una!) pueden igualar el poder del vino?
Todavía dudas de elegir un vino para acompañar la comida o cena?
