Pinna Fidelis surge en el 2001, fruto de la ilusión y el empeño de 70 viticultores castellanos y leoneses. Con ello, se da cumplimiento al deseo de los fundadores de integrar todos los pasos, desde el viñedo hasta el consumidor, con una elaboración y comercialización propias.
Se adquiere una parcela en el Camino de Llanillos, junto al río Duero para ubicar la Bodega, a escasos 200 metros Peñafiel, en la cual, se pueda elaborar una marca de vino, acogida a la D.O. Ribera del Duero y conseguir aportar valor al fruto de sus viñedos, patrimonio que administran para continuar en un flujo de padres a hijos, apostando con ello por la integración y fijación de personas y vida al medio rural.
Pensando en esta comercialización propia, se elige como nombre para la futura marca, Pinna Fidelis, (del latín: Peña-fiel) como manera de evocar el origen del proyecto y también hacer mención a la ubicación del viñedo (aproximadamente 15 km alrededor de Peñafiel).
Cuenta con 200 hectáreas de viñedo en distintas poblaciones. Los viñedos se extienden en una franja de más de seis kilómetros de anchura, perpendicular al río Duero, y de 15 km de longitud de norte a sur. La altitud de nuestros viñedos va desde los 725 metros en Pesquera y los 790 en Piñel de Abajo, los más bajos, hasta los 805 metros en Fombellida y los 900 en el área próxima al municipio de Campaspero. Sin duda, unas condiciones especiales que nos dan unos vinos únicos.
Encontramos nuestros viñedos en los páramos del sur del Duero, en la zona de Fompedraza y Canalejas; y en zonas más bajas, en las laderas que conducen a Peñafiel. Hacía la zona norte se sitúan, en los municipios de Peñafiel, Pesquera y Bocos, para continuar hacia el norte, en las laderas de Pesquera, Piñel de Abajo y, en el extremo norte, Piñel de Arriba.
Los viñedos situados en el páramo, la ladera y la vega permiten obtener una uva con características diferentes que aportan propiedades singulares a los vinos. La característica general en todos los viñedos es que están situados en terrenos pobres, con muy poca materia orgánica y alto contenido calizo, lo que dificulta la producción de otros cultivos. La viña subsiste gracias a un buen enraizamiento que posibilita el mantenimiento de la planta aún en años de mucha sequía.
Los terrenos en general tienen muy limitada la posibilidad de riego, siendo la mayor parte de los viñedos de secano.El suelo de las vegas es mayoritariamente de cascajos de canto rodado o de arena; los viñedos del páramo, con mayor o menor contenido en arcillas, se sitúan en terrenos blancos, de tierra muy caliza, o de cascajos de piedra caliza irregular.
La uva con la que elaboramos nuestros vinos es cien por cien Tinta del País, que aporta una fuerte coloración, aromas a mora y frutos negros del bosque, un tanino estructurado y una acidez media. En los páramos se obtiene la uva de maduración más lenta, más frutal y de mayor acidez; la de las vegas de cascajo, da vinos muy concentrados y con alta acidez; y en las laderas, la uva es de maduración más temprana con la que se conseguirán vinos con buena estructura, pero menor acidez.

Practicamos una enología sencilla en los procesos, con la mínima intervención y máximo cuidado dando el máximo protagonismo a la varietal Tinta del País.
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