¡Enhorabuena niño!
Has sabido describir a la perfección no solo la experiencia gastronómica sino el ambiente que se respiraba, la atmósfera.
En vez de ofrecernos una fotografía nos has regalado un cuadro.
Gracias...
PD: Espero no tener que perseguirte tanto para que cuelgues la próxima crónica, grrrr!!!