Ángel, hay cosas incomprensibles que no alcanzo a entender, y mira que mal pensado soy un rato. Yo también lo habré visitado por lo menos 15 veces y jamás he tenido ni una sola queja. Evidentemente que se puede tener un mal día en alguno de los conceptos, pero otorgar un suspenso a la comida se me antoja que roza lo imposible, al menos con el personal que hay actualmente en cocina.
Un saludo