Respecto al Toneles la diferencia es clarisima: un vino de acidez cortante y que por esto juega en otra división. De ahí me parece que vienen esos 100 puntos Parker que van a suponer un incremento de demanda y de precio. De profundidad y detalles de solera van los dos muy a la par. El malagueño algo menos "artificioso" o pirotécnico o como lo queramos llamar. Igual no me expreso bien pero el Toneles es una acumulación de capas, un tótum revolútum, que desconcierta. Éste es más pausado, reposado, ordenado, reconocible, fácil de seguir y casi todo se basa en la extrema vejez de la solera. No sé dónde pueden estar esas antiguas botas de moscatel pero son un tesoro por el que sí que valdría la pena hipotecarse.
Es una pena que se haya desprestigiado tanto este tipo de elaboraciones, y en el caso de la moscatel aún más. A veces decimos que los generosos andaluces no están lo suficientemente reconocidos sabiendo que estamos hablando de ol, am, pc o finos y manzanillas. ¿Pero qué sucede con esos viejos moscateles? Una variedad tan adaptada a nuestro país sólo puede dar buenos vinos. Saludos!!!